martes, 10 de diciembre de 2013

Pensamiento inadecuado.


Hoy he tenido un mal día, he pensado en ti todo el tiempo. He tenido pensamientos mañaneros colados en mi mente entre sorbo de café y tostada. Pensamientos traviesos, que se burlan interrumpiendo en momentos inadecuados, en la conversación sobre el mal tiempo, en la decisión trivial entre una camisa a rayas o a cuadros, entre palabra y palabra de este escrito. Entran sin llamar en mi cabeza, con la soltura del desparpajo, con el atrevimiento de la confianza desvergonzada.

Después de detener por enésima vez tu pensamiento, como un dibujo animado parando un tren en marcha, he colocado un nuevo pensamiento en el sitio del tuyo, respetuoso, blanco, alegre, luminoso, sincero, verdadero...que ha durado lo mismo que el agua cuando pasa por mis manos, para verte de nuevo entrar en mi cabeza, igual que entra un elefante en una cristalería. 

He pensando en ti mientras pensaba en que momento perdí la cordura, el amor y el respeto que me debo. 

He reiniciado hoy mi mente muchas veces, para recuperar de nuevo la sensatez, porque pensar en ti me descoloca, me altera, me enoja, me exaspera, me cabrea, me irrita... me deja en un estado que apenaría a cualquiera.

Pero nada es eterno y como no se debe amar a nadie más que a uno mismo... mientras el valor de mi amor propio juega al alza, tu pensamiento se devalúa por cada día que te sufro, como un rayón en una copa de cristal de Bohemia. 

Hoy he tenido un mal día, uno de esos días que todos conocemos.

Vendrán tiempos... distintos.

Hace unos años que sufrimos esta crisis económica, y hace un tiempo que sufrimos la crisis del miedo a protestar por nuestros derechos sociales. Vivimos en un momento en que se nos está arrebatando todo. La lista del desgarro social que estamos sufriendo, es espeluznante. Comenzando por las 400.000 familias que han sido desahuciadas, niños y ancianos en la calle. Siguiendo con los  6.000,000 de desempleados, un 22 % de la población española vive en la más absoluta pobreza. Los recortes en la sanidad pública. Recortes en educación. Pensiones congeladas. La reforma laboral, la peor y la más injusta de la democracia. La nueva imposición de tasas jurídicas, se nos complica a los pobres el derecho a la justicia. El vergonzoso robo a las arcas públicas por parte de nuestros políticos y afines (banqueros y empresarios).

Por otro lado, una de las prioridades del partido que nos gobierna, es modificar las leyes que regulan el derecho de huelga, expresión y manifestación, parece que la última victoria de la huelga de los trabajadores de la limpieza en Madrid, no ha gustado mucho a los de arriba. Estamos viviendo una situación social en continuo retroceso, y además estamos expuesto a una dictadura con derecho a voto cada cuatro años, gobernada por dos partidos políticos principales, que hicieron su agosto en los años de la transición política. 

No se exactamente cual es el motivo por el que no se enciende la chispa que provoque ese estallido social, del que hablan algunos, creo que tenemos la sensación angustiosa de que los que nos gobiernan no están en nuestro bando, ya es hora de que tomemos conciencia de esto. "La conformidad es el carcelero de la libertad y el enemigo del crecimiento." dijo John F. Kennedy. Posiblemente esperamos a que esta crisis económica, social y política termine y vuelvan los tiempos pasados. Pero eso no ocurrirá nunca, sólo hay que ver como los salarios de toda Europa están disminuyendo, para poder competir con el mercado asiático. Esos derechos que estamos perdiendo, nunca volverán y los recortes no se van a modificar, porque el modelo social está cambiando.

No vendrán tiempos mejores, vendrán tiempos distintos. Cuando dentro de unos años miremos hacia atrás, sentiremos pena, quizás rabia, ya que las verdaderas consecuencias de todo ésto las sufrirán nuestros hijos. Y pensaremos que para bien o para mal, debimos defender con más tesón y confianza nuestros derechos sociales, igual que otros en su tiempo los defendieron para nosotros. 









domingo, 17 de noviembre de 2013

El Infortunio de nacer mujer.

L
Nacer mujer todavía sigue siendo más complicado que nacer hombre. Pero si además se da la circunstancia de nacer en India, China, o en el caso de Sudáfrica, donde sólo el 10 por ciento de las mujeres no han sufrido nunca una agresión, entonces ser mujer puede ser un infortunio. En países más avanzados como el nuestro las diferencias de género no son tan evidentes como en estos países, pero avanzamos de una forma tan lenta y sutil que apenas lo apreciamos.

Temas como, por ejemplo, la diferencia de salario entre hombres y mujeres. Las mujeres siguen recibiendo un 15% menos en su nómina, no hay ningún motivo que justifique este hecho en pleno siglo XXI, y sin embargo lo permitimos. Otro dato más grave y escalofriante es el maltrato de género, si es verdad que las denuncias por maltrato han aumentado considerablemente en la última década, también es cierto que cada año son más la cantidad de asesinatos dentro del ámbito familiar de mujeres y niños.

Y si estábamos avanzando despacio, ahora con la crisis sufrimos un retroceso en este sentido. Las mujeres están siendo más afectadas laboralmente, no solo por sufrir una mayor tasa de desempleo, esto tiene una lógica por que ya ocurría antes de la crisis, también se está dando más contratación a tiempo parcial y temporal que en los hombres. Por otro lado los recortes a nivel de sanidad y atención a los mayores también impiden que las mujeres accedan al mercado laboral en igualdad de condiciones, con estos recortes muchas mujeres se ven obligadas a dejar sus empleos para atender tareas que deberían estar cubiertas por el Estado.

Esclavitud sexual, violencia doméstica, discriminación laboral y social a todos los niveles, etc., podríamos llenar páginas y más páginas de tremendas injusticias contra la mujer y todo lo que representa como ciudadano en cualquier tipo de sociedad. El artículo 3, de la Declaración universal de los derechos humanos dice: “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad personal”, sin duda es mucho más fácil cambiar las leyes que las costumbres y los usos.

En definitiva y bajo mi punto de vista, trascurrirán muchas generaciones, mucha lucha social y cambios en nuestra forma de pensar y comportarnos, hasta que la igualdad de género vea la luz.  

lunes, 11 de noviembre de 2013

La ética y sus circunstancias.

Aunque parezca una contradicción sentimos preocupación de nuestra propia capacidad como seres inteligentes para avanzar socialmente. Nos angustia pensar hasta donde podemos llegar para conseguir la más amplia perfección como individuos y nos preguntamos, ¿dónde están nuestro limites éticos y morales?.
Los avances científicos pueden ser utilizados para propósitos positivos o propósitos negativos. Para servir a la humanidad o para destruir al ser humano. Ahí reside nuestra naturaleza ética. La ciencia ha avanzado mucho en los últimos siglos. Desde el descubrimiento de la dinamita, cuando el TNT comenzó a utilizarse en las guerras. Alfred Nobel se arrepintió de haberlo descubierto.

Madam Curie y su esposo trabajaron para descubrir el uranio y el uso médico que se le podía dar a un nuevo elemento. Los alemanes en la segunda guerra mundial comenzaron a estudiar que explosivos podían obtener de ese elemento. Einsten alerto al gobierno de E.U de esas intenciones y los norteamericanos se adelantaron a los alemanes.

La ética debe presidir todos los actos individuales y colectivos de una sociedad, todo puede tener un uso bueno y un uso malvado. En todas las escuelas del mundo y universidades debería ser obligatorio clases sobre la antigua materia Greco Romana hija de la filosofía. La Ética.  

lunes, 4 de noviembre de 2013

La gran telaraña

Desde que el hombre se irguió sobre sus dos patas traseras, no ha hecho otra cosa que evolucionar y buscar formas de comunicarse día a día. Desde el año 1836, se han inventado herramientas para hacer la comunicación más sencilla y la transmisión de conocimientos más rápida. El descubrimiento de la imprenta, gracias a ella, la prensa (revistas, periódicos, libros), la radio, el teléfono, la televisión, Internet. 

Cada invento ha supuesto un choque en la vida de las personas, en la cultura de cada pueblo y de cada país y siempre han habido detractores que han opinado sobre cada avance y cada descubrimiento tecnológico. Ahora nos preocupa cómo Internet y las nuevas tecnologías, hacen dependientes a los jóvenes o no tan jóvenes que dedican excesivo tiempo a estas actividades en detrimento de otras y pensamos que a causa de esto se han empobrecido las relaciones sociales.



No cabe duda de que Internet tiene una gran relevancia en nuestras vidas. Siendo una herramienta de trabajo para unos, de estudio para otros y de ocio para casi todos. Dependiendo de cómo seamos nos va a afectar de una forma u otra. Si eres un adolescente aburrido, vas a generar 20 amigos en un minuto. Si eres un un comprador compulsivo, te faltarán tarjetas de crédito para comprar lo que quieras. Si eres estudiante encontrarás de forma inmediata, toda las información que necesites, etc.

Internet ha influido enormemente en la sociedad, permitiendo una evolución de la civilización hacia un modelo de red global, en la cual fluye la información y donde la distancias ya no son un problema para la comunicación. Como dice el sociólogo Manuel Castell, en su artículo la sociedad red:  “Internet es la sociedad, expresa los procesos sociales, los intereses sociales, los valores sociales, las instituciones sociales”.

Seguimos avanzando en este sentido y para ello debemos tener la mente abierta, aprender a utilizar las nuevas tecnologías, pero sin olvidar que hay otras formas de comunicación. Tenemos que diferenciar la información real de la ficticia y engañosa y no tener miedo a los cambios. 





viernes, 1 de noviembre de 2013

Desgraciadamente, por mucho tiempo mas.


Creemos vivir en una sociedad moderna y avanzada y nos preocupa que el modelo de comportamiento violento, el maltrato de género, se repita en nuestros adolescentes, futuros adultos. Los jóvenes siguen teniendo comportamientos denigrantes y violentos entre sí, a pesar de que se han endurecido las leyes sobre la violencia de género y hay tanta información sobre este tema. El motivo de que esto ocurra, para mí es muy simple y además lógico. Partiendo de la base de que la violencia no forma parte de la naturaleza del ser humano, algo que ya está demostrado y por lo tanto es un comportamiento aprendido. Quizás, para empezar a entender las cosas, debemos preguntarnos, ¿dónde aprenden nuestros jóvenes la violencia?.

Nuestros jóvenes aprenden comportamientos sexistas que forman su identidad en todo lo que les rodea, principalmente en el núcleo familiar. Basta recordar expresiones cotidianas que referimos a los niños como “qué guapísima está”, o “qué grandote y fuerte se le ve”, para comprender que no son propias del mismo sexo. Seguimos educando a los varones en el rol masculino, la decisión, la omisión de los sentimientos –los chicos no lloran- la seguridad en él mismo, el “todo vale”, la dominación de los demás. En cambio, educamos en el rol femenino a las hembras, la pasividad, las actitudes de espera, el comportamiento de la afectividad, el esfuerzo cotidiano pero sin discordancia, el ocuparse de los demás, jugar a ser mamas es típico de niñas, el papel de espera en la relación amorosa. Todo un cuadro de actitudes que dificulta la autodeterminación a nivel afectivo, personal y laboral. Somos nosotros, el conjunto entero de esta sociedad “moderna”, los que enseñamos a nuestros hijos pautas de comportamientos sexistas.



La escritora Gemma Lienas, publicó un libro sobre este tema “ El diario azul de Carlota”, éste trata las formas de violencia de género a las que deben enfrentarse nuestras adolescentes y ofrece recursos para situaciones de peligro. "La violencia de género, la escolar y la infantil tienen mecanismos similares. Todas se basan en planteamientos discriminatorios y en un abuso de poder. Y todas tienen una vertiente física, psicológica y sexual", explica Gemma Lienas sobre su libro.

Si me permiten, les cuento una experiencia personal. El otro día escuchando, de forma involuntaria, por supuesto, la música que mi hija adolescente tenía a todo volumen en su habitación, creo que se trataba del músico rapero Porta. En una de la letras dice algo así: “ Tú eres una zorra como todas las demás” o “ Usas como cebo para triunfar tu más infalible arma, escote excitante y una muy corta minifalda”. Podría expresarles lo que sentí en ese momento, pero esa es una historia para otra ocasión.

Los niños aprenden modelos de comportamiento que después influyen en sus relaciones con los demás, por eso es muy importante actuar cuando observemos conductas exageradas de control o celos. Nuestros adolescentes piensan, que esto de la violencia de género no va con ellos, que es algo que afecta a los mayores y personas casadas. Pues de la misma forma creo que la mayoría de nosotros, hablo de los que tenemos hijos pequeños o adolescentes, no nos estamos dando cuenta de que, posiblemente se estará repitiendo en poco tiempo, el mismo modelo de comportamiento en nuestros hijos, que el de los maltradores que vemos a diario en las noticias. Y desgraciadamente, si nuestro proceder social persiste, ocurrirá por mucho tiempo mas. 

viernes, 27 de septiembre de 2013

Cómo ser mujer y no morir en el intento.

Una amiga mía ha roto con su pareja con la que tenía una relación desde hace varios años. Desde hace unos días se revuelve en la angustia y la desesperación. Claro, yo no estoy en el pellejo de mi amiga, y además este señor, ex-novio, me importa un bledo. Pero en este estado de nervios y llantos desconsolados, no se puede tener una visión clara de los acontecimientos y todo parece más terrible de lo que realmente es, estas lagrimas tienen más que ver con el fin de unos planes de futuro, que con el amor. 



El cuento del bello príncipe, que llega galopando en su hermoso caballo blanco o cuentos infantiles como este, que tantas veces nos relataron cuando éramos pequeños, tuvieron una función importante en nuestra tierna mente. Ayudaron, de algún modo, a establecer los cimientos de lo que debería ser nuestro futuro sentimental,  siguiendo los más estrictos convencionalismos sociales.

Por orden cronológico, estudios académicos, los más completos y también rentables para el futuro. Novio, si es príncipe mejor. Boda, por todo lo alto, como manda la iglesia católica. Hipoteca, a cuantos más años más compromiso y más lo pensamos antes de un posible divorcio. Hijos, mínimo la parejita y son tres mejor. Y hasta ahí podemos leer, claro, el cuento del príncipe azul lo conocemos hasta el día del bodorrio y el convite.

¿Qué le ocurre a las mujeres cuando llegan a una edad y en sus vidas no ha ocurrido lo que debe ocurrir?, ¿Son estas mujeres sufridoras en busca del príncipe azul, ya una especie en extinción de esta sociedad moderna?

A lo largo del tiempo, he sido testigo de la exasperación de algunas mujeres al quedarse sin pareja. He visto el miedo en sus ojos, como si de algo horrible se tratara. En plena juventud física y mental, sin novio o futuro marido, ya sea convencional o de hecho. Sin hipoteca, como establece la edad. Sin descendencia, como decreta la edad biológica. En definitiva sin proyecto de familia, y ni tan siquiera un proyecto, para un proyecto futuro de tipo alguno.

Me gusta conversar e indagar en este tema con mujeres de ideologías y clases sociales distintas. Hablar de lo comprensible y de lo incomprensible de las relaciones hombres y mujeres, es todo un mundo aparte . Los coloquios son muy interesantes, de ahí las famosas cenas de sólo chicas, que se hacen densas en historias fascinantes, con finales de todo tipo. Aunque las argumentaciones en sus historias, son por supuesto muy diversas, me he dado cuenta de que el final es siempre el mismo:" no necesito a ningún hombre, estoy mejor sola". Y la frase cae como un losa. A continuación, una evidente elevación de la barbilla, para dar más credibilidad a la frase, queda muy aguda, dando así el punto y final al relato amoroso. La negación rotunda en cuanto a la realidad de su situación, es un hecho. Aseguran que ellas no necesitan a ningún hombre que las hagan felices, como dijo un autor, que ahora no recuerdo "no permitas que tu felicidad dependa de alguien porque no siempre esa persona será como crees" Y así creo que debería ser, pero nos queda un largo camino para separar la independencia de la felicidad. 

Esto me ha hecho recapacitar sobre porqué nos empeñamos, en esta época moderna en seguir convencionalismos antiquísimos y cánones sociales de comportamiento, que nos convierten en eslabones exactos de una cadena enorme e incontable que circula por nuestra sociedad formando los muros un sistema, sin duda, rancio, arcaico y prehistórico.

¡Ojo! no quiero decir que el amor no complemente la vida, quiero decir que no debe ser la única cosa que tenga sentido en la vida, ¡eso es muy triste y lamentable! Es lo que me parece cuando veo a tantas mujeres preocupadas por este motivo.

Es posible que las vivencias de mi infancia, en la que tuve que ser testigo de algunas desdichas femeninas, me marcaran profundamente, más incluso que el parchís, convirtiéndome en una persona que desea estar primero satisfecha de su propia vida, siendo la protagonista del cuento, en el que a veces hay príncipe azul y a veces no, sin que tenga mayor trascendencia. 

Ahí las veo, muchas son amigas, mujeres que no consiguen ser felices, porque han creado en su mente una necesidad, encontrar un padre para sus hijos, un compañero de hipoteca, un apoyo para la vida. El príncipe azul del cuento, convertido en un fantasma que las acompaña día y noche. Y esa necesidad insatisfecha, ha creado una carencia en sus vidas, convirtiéndolas en personas frágiles y llenas de miedos. Desde mi punto de vista.