Francia: su población alcanza
algo más de los 66 millones de habitantes, es uno de los miembros
más importantes de la Unión Europea, pertenece al prestigioso G8,
así como también a la Zona Euro, históricamente será recordada
como el país donde se hizo por primera vez la declaración de los
Derechos del Hombre y del Ciudadano. Todo esto, que su capital es
París y poco más, es lo que mi breve conocimiento, me aporta sobre
Francia y los franceses.
Y para hacer esta opinión,
tendría que documentarme en Internet, una vez más. Pero esta vez no
me apetece, no voy a hacer una lista de las diferencias de caracteres
y culturas entre nacionalidades, que es obvio que existen y que son
estas las que aportan personalidad propia, y por qué no decirlo,
encanto a cada país. Creo que no podemos meter al 100% de la
población en el mismo saco, aunque es verdad que los tópicos no
nacen de la nada. Sin embargo, pienso que la actitud del viajero, para
observar y absorber la cultura del lugar que visita, es determinante
para contar sus experiencias, lo dice el viejo refrán: “ Cada uno
habla de la feria según como le va en ella”. Por mi parte, he
visitado comunidades autónomas de nuestro país, que son polémicas
en cuanto a ciertos hábitos y tradiciones, pero que yo sin embargo,
nunca he percibido en mis viajes, ni en el idioma o dialecto, ni en
las costumbres, y de la misma forma me ha ocurrido en países como
Alemania, Francia o Inglaterra, esto me recuerda una famosa frase del
escritor Mark
Twain: “Viajar es fatal para el prejuicio, la
intolerancia y la estrechez de mente”.
Y para finalizar, ya que me he
salido del tema de los franceses, les cuento que un familiar visitó,
casualmente hace unos días, un precioso pueblo situado al Norte de
Francia, Hénin Beaumont, y unas de las cosas que destacó del viaje ha sido su experiencia con los deliciosos e incomparables quesos
franceses, también el intenso olor que estos desprenden y que tuvo
ventilar la habitación durante un largo rato. Este anecdótico y
simpático comentario, me lleva a una reflexión, a los españoles
todo lo de fuera nos parece mejor, pero somos grandes críticos de
los ajeno.

No hay comentarios:
Publicar un comentario